Con el IPC al alza, en Euskadi tenemos una manifiesta pérdida de poder adquisitivo de las rentas del trabajo

El sindicato insiste en la derogación de la reforma laboral, por sus efectos en la negociación colectiva. "Tenemos una negociación colectiva muy paralizada, que se ha agudizado con la pandemia", afirma Daniel González, Secretario de Polírtica Sindical e Institucional de UGT-Euskadi
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Los datos del Indice de Precios al Consumo, dados a conocer hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), sitúa la subida del IPC en Euskadi en el 3,9 interanual en septiembre, con un 3,1 en el acumulado del año, principalmente a causa de la subida de la electricidad. Daniel González, Secretario de Política Sindical e Institucional de UGT-Euskadi, afirma que “hay una manifiesta pérdida de poder adquisitivo de las rentas de trabajo en el País Vasco, producida por esta subida de precios y la paralización en la negociación de los convenios.”

El representante de UGT-Euskadi urge a una “necesaria subida de salarios ligada a la negociación colectiva, que se hace más necesaria que nunca por la subida generalizada de precios y, en particular, de la electricidad y la alimentación, a la que se añade ahora la anunciada subida de los precios del gas” y advierte que “no se puede hablar de recuperación económica sin recuperación social”.

Para ello es imprescindible derogar la reforma laboral y particularmente sus nefastos efectos sobre la negociación colectiva, permitiendo que ésta recupere el pulso y que las patronales no puedan, como hasta ahora, hacer de la limitación de la ultraactividad, la inaplicación de los convenios o la prioridad aplicativa del convenio de empresa vías unilaterales de degradación de las condiciones laborales y salariales.

“Debido a esta situación,  tenemos una negociación colectiva muy paralizada, que se ha agudizado con la pandemia”, asegura Daniel González. Hay que tener en cuenta que, según los últimos datos del Consejo de Relaciones Laborales, de enero a agosto de este año, se han registrado 23 convenios sectoriales que afectan a 58.708 personas trabajadoras, pero  quedan 126 convenios sectoriales pendientes de renovar, que afectan a 219.086 trabajadores/as, sin actualizar condiciones laborales ni salarios.