El Estado de Israel es el primer Estado moderno creado mediante una resolución de Naciones Unidas.
La cuestión palestina es un conflicto histórico que interpela a la comunidad internacional. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial en 1948, la ONU aprobó la partición de Palestina: el Estado hebreo, por un lado, y el Estado árabe, por otro. Los representantes de los países árabes señalaron que la partición de Palestina representaría una injusticia histórica y una injerencia occidental con objetivo geo-estratégico. El Estado Palestino no es declarado e Israel es armada por diferentes países occidentales.
Durante este tiempo el Estado de Israel no ha dejado de vulnerar sistemáticamente las resoluciones de las Naciones Unidas. Según Amnistíaa Internacional, Israel solo ha cumplido el 0’5% de las resoluciones en materia de derechos humanos que se le han requerido. Israel ha omitido sistemáticamente los llamados a terminar con los asentamientos ilegales, con la anexión y confiscación de territorios palestinos y con la política de desalojos forzosos y destrucción de propiedades palestinas. Tal y como ha determinado la Corte Internacional de Justicia el 19 de julio de 2024, la ocupación israelí de territorios palestinos es ilegal y ha pedido terminarla de inmediato ya que viola el derecho internacional. Israel no ha atendido las exigencias internacionales para que se reconozcan los derechos de los cientos de miles de personas palestinas expulsadas y refugiadas en campamentos y terceros países y de forma sistemática ha vulnerado los derechos humanos, políticos e históricos palestinas, generando en la práctica una situación de apartheid.
El 7 de octubre de 2023, Hamás y otros grupos armados palestinos de la Franja de Gaza ocupada realizan un ataque sorpresa contra Israel en el que mas de mil personas pierden la vida, 200 fueron secuestradas y más de 3000 resultan heridas.
La respuesta de las autoridades israelíes es brutal, Israel declara el estado de guerra y un año y 6 meses más tarde la catástrofe humanitaria en Gaza no tiene precedentes. Según datos de la Cruz Roja internacional más de 47.000 personas han perdido la vida, el 70% de ellas mujeres, niños y niñas y personas mayores. Se contabilizan 111.563 heridos y más de 10.000 personas desaparecidas. Se ha generado un desplazamiento masivo, en torno a 1,9 millones de personas, lo que equivale al 90% de la población total de la Franja.
El 92% de los edificios civiles, el 88% de las escuelas y el 68% de las carreteras y tierras de cultivo han sufrido daños o destrucción total. La hambruna ya afecta a casi dos millones de personas en Gaza. Las imágenes de destrucción y muerte son dantescas.
El mundo entero ha vibrado con las imágenes de este genocidio, las movilizaciones a favor de Palestina han sido multitudinarias, globales y transversales. Euskal Herria ha estado a la altura de este momento y podemos afirmar que la mayoría sociopolítica del pueblo de Gernika ha mostrado su solidaridad con Palestina y ha exigido se ponga freno a la impunidad del Estado de Israel.
En enero de 2025 se alcanza un alto el fuego. Ya entonces revindicamos que se abría una vía para poner fin a la situación de confrontación bélica que sufría el pueblo palestino en Gaza y que por tanto el alto el fuego era una buena noticia. Pero Acuerdo y alto el fuego no son sinónimos de un proceso de paz duradero, la ocupación militar no ha finalizado y ha habido numerosos incidentes desde el establecimiento del alto el fuego.
No podemos olvidar que el 19 de enero de 2025, una vez que entró en vigor el alto el fuego en Gaza, el gobierno israelí declaró que añadía a su lista oficial de “objetivos de guerra” la exigencia de “aumentar la actividad ofensiva” en Cisjordania. La adición fue simplemente una afirmación formal de que, desde el 7 de octubre de 2023, Israel trata a Cisjordania como un frente más en la guerra total declarada contra los palestinos.
La ruptura del alto al fuego por parte de Israel nos juntó el sábado pasado para denunciar que se vuelve a imponer al pueblo Palestino una situación de barbarie y pedir a Israel el fin de sus ataques contra toda Palestina.
Los agentes sociales, políticos y sindicales firmantes hemos acordado las siguiente DECLARACIÓN:
- El orden internacional que hemos conocido hasta hoy está cambiando. Vivimos un momento complejo, no sólo en Oriente Próximo, sino también en Europa occidental. El Derecho Internacional y la cultura de la negociación están en entredicho y vuelven a sonar con fuerza tambores de guerra. Gernika-Palestina quiere expresar su firme declaración a favor de la paz. En estos tiempos donde están cambiando las relaciones y los equilibrios internacionales, es tiempo de liderazgos políticos.
- Israel debe detener de inmediato sus operaciones militares, retirarse de Gaza y cumplir con sus obligaciones legales bajo el derecho internacional, incluidas las medidas provisionales de la Corte
Internacional de Justicia.
◦ La comunidad internacional debe tomar medidas diplomáticas y legales urgentes para hacer cumplir el alto el fuego.
◦ El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe actuar con decisión, incluidas medidas para detener la ofensiva y proteger a la población civil palestina.
◦ Instamos a todos los estados e instituciones a que adopten medidas tangibles de cumplimiento de los dictámenes de la Corte Penal Internacional y cesar la venta de armas y la ayuda militar a Israel, en cumplimiento de sus obligaciones de prevenir la complicidad en crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
◦ Pedimos la ruptura de los acuerdos que aún hoy mantiene la Unión Europea con Israel, el fin del comercio de armas con Israel y una política de presión diplomática efectiva.
No puede haber paz sin justicia, ni justicia si prevalece la impunidad.
3) Nos reafirmamos en que el dialogo y la negociación son las herramientas principales para alcanzar una paz justa, estable y duradera en todo tipo de conflicto de carácter político. Hoy en el día de la Tierra de Palestina, reivindicamos una solución integral que dé fin a la ocupación y al sistema de apartheid impuesto al pueblo palestino. Abogamos por el derecho de autodeterminación de Palestina. Dar la voz a Palestina y asegurarles el derecho a decidir no puede ser un problema sino el comienzo de la solución. Una aportación a la seguridad y a la paz en la zona y en el mundo.
Terminamos este llamamiento apelando a la solidaridad activa. Las sociedades occidentales no somos directamente responsables de esta barbarie pero caer en la indiferencia o en la pasividad nos deshumanizaría. Dar y socorrer en la medida de nuestras posibilidades es lo que nos hace humanos. Es el momento de la construir un nuevo futuro para Palestina y de sanar las heridas del pueblo palestino. Impulsar desde Euskal Herria la paz, la justicia y el respeto es dar respuestas de futuro y, por lo tanto, este también es nuestro compromiso. Euskal Herria intentará aportar al lado bueno de la historia.
Donostia, 29 de Marzo de 2025














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