El Gobierno Vasco tiene que consignar más fondos y abrir un un debate serio sobre políticas de conciliación en Euskadi

El Boletín Oficial del País Vasco publicaba, el lunes 1 de setiembre, el agotamiento del crédito presupuestario consignado para ayudas a la conciliación en el año 2014. Hoy se ha conocido que dicho crédito no sólo se ha agotado, sino que además, al haber tenido que atender parte de las solicitudes del año 2013 -cuando también se agotó la partida-, este ejercicio sólo podrán cobrar quienes hayan presentado su solicitud antes del 28 de febrero.
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Jueves, 4 de setiembre de 2014

El Boletín Oficial del País Vasco publicaba, el lunes 1 de setiembre, el agotamiento del crédito presupuestario consignado para ayudas a la conciliación en el año 2014. Hoy se ha conocido que dicho crédito no sólo se ha agotado, sino que además, al haber tenido que atender parte de las solicitudes del año 2013 -cuando también se agotó la partida-, este ejercicio sólo podrán cobrar quienes hayan presentado su solicitud antes del 28 de febrero.

Una vez más, se pone en evidencia no sólo la insuficiencia de las cantidades presupuestadas, sino que los recortes en gasto social -la partida para este año ha sido algo más de la mitad que la presupuestada para 2012- perjudican sobre todo a las mujeres, que son quienes se acogen mayoritariamente a estas ayudas.

Para UGT-Euskadi, este tema corre el peligro de sufrir una lectura simplificada. Es evidente que el Gobierno Vasco tiene que consignar más fondos para atender todas las solicitudes, pero no es menos evidente que el problema presupuestario no esconde otra cosa que la falta de verdaderas políticas de conciliación. Las ayudas a la conciliación, tal y como están diseñadas, son prestaciones económicas directas que, por una parte, no son derecho subjetivo -lo que significa que si se acaba el dinero presupuestado, en principio no hay derecho a la ayuda- y, por otra, están lejos de ser la solución óptima para propiciar una verdadera conciliación que, no olvidemos, es condición necesaria -aunque no suficiente- para alcanzar la igualdad.

Por ello, el sindicato reivindica que, de una vez por todas, se abra en Euskadi un debate serio sobre políticas de conciliación. Si de verdad el Gobierno Vasco quiere abordar con seriedad este tema, debería abrir ya el Diálogo Social prometido y situar esta materia como uno de sus ejes centrales.

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