Concentración en la UPV/EHU, frente al rectorado de Leioa, mañana 24, a las 11.00h., en contra de la reforma encubierta del sistema universitario que pretende realizar el Gobierno

UGT y CCOO junto a IE Ikasle Ekintza / Izquierda Estudiantil, han convocado al alumnado y al personal de la UPV/EHU, mañana, martes 24 de marzo, a las 11.00h horas, a participar en una concentración ante el rectorado de Leioa en rechazo a las reformas que el Gobierno ha aprobado y a las que todavía pretenden implantar. La movilización se lleva a cabo en consonancia con resto de universidades del Estado.
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Lunes, 23 de marzo de 2015

UGT y CCOO junto a IE Ikasle Ekintza / Izquierda Estudiantil, han convocado al alumnado y al personal de la UPV/EHU, mañana, martes 24 de marzo, a las 11.00h horas, a participar en una concentración ante el rectorado de Leioa en rechazo a las reformas que el Gobierno ha aprobado y a las que todavía pretenden implantar. La movilización se lleva a cabo en consonancia con resto de universidades del Estado.

En un comunicado, advierten los convocantes que el Gobierno ha aprobado el RD 43/2015 que modifica la ordenación de las enseñanzas universitarias con la oposición de toda la comunidad universitaria, sin debate político ni social, sin una evaluación de la implantación del proceso de “Bolonia” y sin una justificación creíble.

Asimismo, en los últimos meses de su mandato, el Gobierno se plantea aprobar dos reales decretos que modificarán los requisitos para la creación de centros y universidades y el sistema de acreditación del profesorado universitario.

“El efecto combinado de estas medidas, junto con la política de becas y tasas, y los sucesivos recortes presupuestarios realizados, -aseguran- provocará la estrangulación del sistema público universitario”.

Ante esta situación pedimos a la comunidad universitaria que se sume al rechazo y participe en la jornada de movilización del próximo 24 de marzo.

{24 DE MARZO, JORNADA DE MOVILIZACIÓN EN LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS
(comunicado conjunto)
}

{El Gobierno acaba de aprobar el RD 43/2015 modificando la ordenación de las enseñanzas universitarias con la oposición de toda la comunidad universitaria, de la Conferencia de Rectores (CRUE), sin debate político ni social, sin una evaluación de la implantación de la última modificación legislativa consecuencia de la aplicación del proceso de “Bolonia” y sin una justificación creíble de sus propuestas.

Si finalmente se implanta el 3+2 (grados de tres años y másteres de dos) de forma generalizada, el sistema, lejos de homogeneizarnos con Europa, generará nuevas disfunciones porque, como señala el Consejo de Estado en su dictamen, “Parece difícil alcanzar tal homogeneización cuando dentro de nuestro propio país podría darse el caso, con la redacción del Real Decreto, de que un mismo título tuviera una duración diferente en una universidad y otra”. Además, teniendo en cuenta los elevados precios de los estudios de posgrado y las mayores dificultades para el acceso a becas y ayudas al estudio, se producirá una disminución significativa del alumnado universitario.

La reducción del número de créditos necesarios para finalizar los estudios de grado y la previsible pérdida de estudiantes tendrán un impacto muy negativo en la financiación de las universidades, el empleo y las condiciones laborales del profesorado y del personal de administración y servicios, dando lugar a una reconversión del sector que no vamos a aceptar. Según el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, las universidades ingresarán 150 millones de euros menos en concepto de matrículas, a los que se sumará el ahorro de las comunidades autónomas, que algunos cifran en 850 millones. Por tanto, se producirá un recorte de 1.000 millones, que se añadirá a los 1.500 que han perdido las universidades entre 2010 y 2014.

Asimismo, en los últimos meses de su mandato, el Gobierno se plantea aprobar dos reales decretos que modificarán los requisitos para la creación de centros y universidades y el sistema de acreditación del profesorado universitario funcionario, fundamental para el acceso a la profesión docente e investigadora.

En el borrador de RD de creación de centros y universidades que conocemos, se elimina la referencia a la programación general de la enseñanza que debería permitir la planificación de la oferta, se eliminan muchos requisitos mínimos y se rebaja la exigencia de los que quedan. El número de títulos que deben ofertar sigue siendo ocho, pero ya no se exige que al menos uno sea de ciencias experimentales.

Se flexibiliza y desregula para facilitar el negocio de acuerdo con la Ley 20/2013, de garantía de la unidad de mercado, con el fin de “crear un entorno mucho más favorable a la competencia y a la inversión, facilitando que los agentes económicos puedan beneficiarse de las ganancias de una mayor dimensión en términos de productividad y costes”.

En la práctica, esto supone flexibilizar las condiciones para la creación de nuevos campus privados, que han proliferado desde 1997 en detrimento de las universidades públicas, pasando de 13 a 33, a pesar de que el Gobierno habla insistentemente de la necesidad de reducir lo que considera un número excesivo de titulaciones y centros.

Por último, la propuesta ministerial de Real Decreto por el que se modifica la acreditación del personal docente e investigador (PDI) funcionario establece un sistema menos objetivo, transparente e imparcial que el actual y continúa minusvalorando la actividad docente frente a la investigación.

Por otro lado, el nuevo baremo puramente cualitativo no permite la autoevaluación de los candidatos, al impedir medir con exactitud sus méritos, y dificultará todavía más la obtención de la acreditación que permite al profesorado acceder a la universidad. Igualmente, fracasa en el intento de equilibrar calidad y cantidad de méritos.

Parece que el objetivo final del Gobierno es endurecer los requisitos para la acreditación, aunque su argumento sea incrementar la calidad de los acreditados.

Las organizaciones firmantes de este comunicado rechazan estas iniciativas que pretenden convertir las universidades en empresas de servicios educativos y piden a la comunidad universitaria que se sume al rechazo y participe en la jornada de movilización del 24 de marzo.


-NO MÁS REFORMAS SIN CONSENSO CON LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

-NO AL 3+2 QUE ENCARECE LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS Y EXPULSARÁ AL ALUMNADO CON MENOS PODER ADQUISITIVO

-NO A LA DESREGULACIÓN Y FLEXIBILIZACIÓN EN LA CREACIÓN DE CENTROS Y UNIVERSIDADES

-NO A UN SISTEMA QUE PERMITE UNA ACREDITACIÓN MENOS OBJETIVA Y SIN DEMOSTRAR EXPERIENCIA DOCENTE

{MARTXOAREN 24, MOBILIZAZIO EGUNA UNIBERTSITATE PUBLIKOETAN}

Unibertsitateko irakaskuntzak berrantolatzen dituen 43/2015 EDa baietsi berri du Gobernuak unibertsitateko erkidego guztia eta Errektoreen Konferentzia (EUEK) aurka zituelarik. Horretarako, ez da eztabaida politiko eta sozialik izan, ezta “Bolonia” prozesuaren ezarpenaren ondorioz eginiko lege-aldaketaren ebaluaziorik egin ere eta bere proposamenen zuribide sinesgarririk gabe.

Azkenean 3+2 plana oro har ezartzen bada (hiru urtetako graduak eta bi urtetako masterrak), sistemak Europarekin homogeneizatu ordez, disfuntzio berriak sortuko ditu. Izan ere, Estatu Kontseiluak bere txostenean ohartarazten duen bezala, “Errege Dekretuari jarraiki, nekez lortu daiteke aipatu homogeneizazio, gure herrian bertan gerta baitaiteke, unibertsitatearen arabera, titulu batek iraupen ezberdina izatea.” Gainera, graduondoko ikasketen prezio altuak eta bekak eskuratzeko oztopo handiak kontuan hartuta, unibertsitateko ikasleen kopurua nabarmen gutxituko litzateke.

Graduko ikasketak bukatzeko behar diren kreditu kopuruaren murrizteak eta ziur aski emango den ikasle kopuruaren galerak, eragin guztiz negatiboa izango du unibertsitateen finantzaketan, irakasleen et administrazio eta zerbitzuetako langileen enplegu eta lan-baldintzetan. Honek, inolaz ere onartuko ez dugun sektorea birmoldatzeko bidea emango du. Hezkuntza Ministerioaren datuen arabera, unibertsitateek matrikula gisa 150 milioi euro gutxiago jasoko dute; honi, autonomia erkidegoen aurreztea gehituko zaio, batzuen ustetan 850 milioi. Beraz, 1.000 milioiko murrizketa emango da, 2010-2014 urteen artean unibertsitateek galdutako 1.500 milioiri erantsiko zaiona.

Halaber, bere agintearen asken hilabeteetan, Gobernuak beste bi errege dekretu onartzeko asmoa du; hauek ikastegiak eta unibertsitateak sortzeko betebeharrak eta irakaskuntza- eta ikerkuntza-lanbidera sartzeko funtsezkoa den unibertsitateko irakasle funtzionarioen sinestamendua aldatuko ditu.

Ikastegiak eta unibertsitateak sortzeko ezagutzen dugun EDaren zirriborroan, eskaintzaren plangintza zilegitu beharko lukeen irakaskuntzaren programazio orokorrari buruzko erreferentzia eta baita betebehar minimoak ere ezabatzen dira eta geratzen direnen eskakizun maila gutxitzen da. Eskaini behar dituzten titulu kopurua zortzi izaten jarraitzen du, baina jadanik ez da eskatzen gutxienez horietako bat zientzia esperimentalak izatea.

Merkatu batasuna bermatzeko 20/2013 Legeak dioenaren arabera, negozioa errazteko malgutu eta desarautu egiten da, zererako: “konkurrentzia eta inbertsiorako inguru gero eta aldekoagoa sortzeko, eragile ekonomikoak produktibitate eta kostu terminoetan tamaina handiagoko irabaziak atera ditzaten”

Praktikan, unibertsitate publikoen kalterako, 1997tik ugaldu diren campus pribatu berriak sortzeko baldintzak malgutzea dakar. Izan ere, hauek 13tik 33ra pasa dira, nahiz eta Gobernuak titulazio eta ikastegi kopuru gehiegizkotzat jotzen duena murrizteko beharra behin eta berriz aldarrikatu.

Azkenik, funtzionario irakasle eta ikertzaileen (FII) sinestamendua aldatzen duen Errege Dekretuaren ministerioaren proposamenak objektibotasun, gardentasun eta alderdikeriarik eza gutxiagoko sistema ezartzen du eta ikerkuntzaren aurrean irakaskuntza jarduera gutxiesten dirau.

Bestalde, kualitatibo hutsa den baremo berriak ez du hautagaien autoebaluaziorako aukerarik ematen, ez baitu merituak zehatz-mehatz neurtzen uzten, eta irakasleak unibertsitatean sartzeko aukera ematen duen sinestamendua lortzea are gehiago oztopatuko du. Halaber, merituen kalitatea eta kantitatea orekatzeko asmoak porrot egiten du.

Badirudi Gobernuaren azken helburua sinestamendurako eskakizunak gogortzea dela, nahiz eta bere a