Tubos Reunidos: Que no se engañe a la sociedad vasca

Comunicado del Comité de Empresa de Tubos Reunidos de Amurrio.
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Desde el Comité de Empresa de Tubos Reunidos de Amurrio queremos manifestar de manera clara y rotunda nuestro rechazo absoluto al ERE presentado por la empresa para las plantas de Amurrio y Trapagaran. No vamos a aceptar ningún tipo de destrucción de empleo ni ningún recorte de derechos laborales. Nuestra posición es firme.

Queremos decirlo alto y claro: que no se engañe a la sociedad vasca. Ni Tubos Reunidos, ni las instituciones, ni el Gobierno Vasco. Porque estamos hablando de una empresa que ha recibido más de 100 millones de euros de dinero público, tanto en ayudas directas como indirectas, con un objetivo muy concreto: garantizar la viabilidad de la empresa, el mantenimiento de la actividad industrial y el empleo.

Y, sin embargo, en este contexto, la empresa pretende una vez más que el ajuste empresarial recaiga exclusivamente sobre las espaldas de las trabajadoras y los trabajadores, trasladando una decisión puramente empresarial a la plantilla, como si no existiera responsabilidad alguna por parte de quienes han dirigido la empresa ni de quienes han respaldado esas decisiones con recursos públicos.

La situación actual de Tubos Reunidos no responde a una deuda sobrevenida ni a una crisis repentina e imprevisible. Es el resultado de una serie de decisiones empresariales adoptadas bajo el paraguas de un apoyo público excepcional, acompañado además de compromisos explícitos e implícitos de mantenimiento de la actividad industrial y del empleo. Decisiones que, una y otra vez, se han tomado a espaldas de la clase trabajadora, que ha sido precisamente quien ha sostenido esta actividad industrial durante años. Son decisiones que vienen arrastradas desde el año 2008, donde por aquel entonces, pidieron un crédito de 170 millones de € con la excusa de fusión con Condesa y se convirtió en una jugada financiera maestra para repartirse ese dinero y ascender la deuda de 35 millones que había entonces a los 200 millones que dejaron.

Por todo ello, nuestra posición es clara y firme, y queremos lanzar mensajes muy claros:

Primero, rechazamos rotundamente el ERE y no aceptamos la destrucción de empleo ni en Amurrio ni en Trapagaran. 

Segundo, exigimos la total responsabilidad de la empresa y de las instituciones que han sido parte activa de todo este proceso, desde el momento en que decidieron inyectar dinero público en Tubos Reunidos y desde el momento en el que reconocen que es una empresa estratégica para Euskal Herria.

Tercero, exigimos a la empresa que retire cualquier planteamiento de ERE y a las instituciones que dejen de limitarse a hablar de seguimiento o de preocupación. No necesitamos declaraciones, necesitamos implicación real, la misma implicación que demostraron a la hora de conceder ayudas públicas. Hoy les exigimos que estén a la altura y que actúen para evitar cualquier destrucción de empleo y cualquier deterioro de las condiciones laborales en nuestra comarca.

Por último, desde el Comité de Empresa de Tubos Reunidos queremos hacer un llamamiento claro a la activación de la lucha, tanto de la plantilla de Tubos Reunidos como del conjunto de la comarca. Una vez más nos toca responder. Nos toca responder ante otro ataque, y tenemos muy claro que no vamos a permitir que quienes siempre se posicionan en contra de la clase trabajadora lo vuelvan a hacer.

Por ello, queremos hacer público que los días 9 y 13 hemos convocado dos jornadas de huelga, y advertimos de que, si la situación continúa por este camino, en las próximas semanas activaremos más días de huelga y nuevas movilizaciones para hacer frente a esta decisión.

Exigimos, por tanto, que esta medida se paralice de inmediato y que no se ejecute ningún ERE ni ningún plan de destrucción de empleo en Tubos Reunidos.

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