La Plataforma para la Defensa de los Servicios Públicos no recibe ninguna respuesta clara de los grupos del Parlamento Vasco

La Plataforma para la Defensa de los Servicios Públicos y el Estado del Bienestar, formada por CCOO, UGT, SATSE, SAE, UTESE, SME, FFHE, ERNE, CSIF, USO, EUSPEL y SVPE, está luchando en los diferentes ámbitos institucionales para exigir la reversión de los recortes que han sufrido los empleados públicos en los últimos cuatro años.
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Viernes, 8 de noviembre de 2013

La Plataforma para la Defensa de los Servicios Públicos y el Estado del Bienestar, formada por CCOO, UGT, SATSE, SAE, UTESE, SME, FFHE, ERNE, CSIF, USO, EUSPEL y SVPE, está luchando en los diferentes ámbitos institucionales para exigir la reversión de los recortes que han sufrido los empleados públicos en los últimos cuatro años.

En esa línea de actuación, durante el mes de octubre hemos mantenido una ronda de conversaciones con todos los grupos parlamentarios del Parlamento Vasco para trasladarles nuestras reivindicaciones sobre diferentes temas (mantenimiento del empleo y las condiciones del mismo principalmente).

De las reivindicaciones que planteamos como prioritarias, la plataforma no ha obtenido ninguna respuesta clara y viable, posiblemente por la incapacidad o la falta de voluntad de alcanzar acuerdos entre los grupos parlamentarios. Si bien antes del verano se aprobó una proposición no de ley sobre la modificación de jornada del personal de las Administraciones Públicas, esta no ha tenido ninguna repercusión.

Ante nuestras preguntas sobre cuál es su posición respecto a temas como la jornada de trabajo, el envejecimiento de la plantilla, la necesidad de convocar nuevas OPEs, las sustituciones de todas las bajas o la pérdida de poder adquisitivo de las empleadas y empleados públicos, las respuestas han sido dispares y a veces contradictorias.

A pesar de las discrepancias, todos los grupos parlamentarios se han preocupado por algunos temas muy concretos, como son la tasa de reposición de la Ertzaintza y la situación de los centros especiales de empleo.

Por todo ello, no nos queda sino reafirmarnos en nuestras reivindicaciones, dado que el empobrecimiento de las condiciones de trabajo de los trabajadores y trabajadoras públicas supone un empobrecimiento de los propios Servicios Públicos.