UGT Euskadi advierte que las personas trabajadoras no pueden ser las paganas de todas las crisis ante el incremento de los precios

Daniel González, responsable de Política Sindical del sindicato, insiste en la necesidad de moderar los márgenes empresariales ante un IPC que continúa al alza
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La información publicada hoy por el INE acerca de la evolución del IPC del mes de marzo muestra una tasa interanual en Euskadi del 3,4%, es decir, un 1,1% más que el mes pasado. En concreto, el índice mensual ha subido en los tres territorios vascos y se ha colocado en el 3,7% en Bizkaia, 3,5% en Álava y en el 2,8% en Gipuzkoa. UGT Euskadi recuerda que la consecuencia inmediata para las personas trabajadoras del territorio es una marcada reducción de su capacidad adquisitiva que las empobrece. Por ello, el sindicato exige subidas salariales acordes al incremento de precios e incluir en todos los convenios cláusulas de revisión que aseguren el poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Solo de esta forma es posible amortiguar los costes derivados de la inflación y reactivar la economía.

En este sentido, cobra importancia la estadística sobre convenios divulgada por el Ministerio de Trabajo, apenas hace una semana, que recoge que los salarios pactados en convenio en Euskadi subieron de media en marzo un 3,45%, ligeramente por encima del IPC de este mes. Por lo que es necesario estar vigilantes y asegurar que los salarios sean suficientes para afrontar la carestía de la cesta de la compra. La mejora salarial contribuiría a la elevación del consumo, lo que, en definitiva, supondría un fortalecimiento de nuestra economía, tal y como ha manifestado el responsable de Política Sindical de UGT Euskadi, Daniel González.

Como avanzaba el sindicato hace tan solo un mes, los datos de marzo han recogido el mayor impacto por las tensiones bélicas de Oriente Próximo. Para el sindicato, a pesar de las medidas aprobadas por el Gobierno para hacer frente a la subida de los precios, continúa siendo necesario adoptar medidas encaminadas a los colectivos más vulnerables.

En este sentido, el responsable señala que, tal y como ocurrió en 2022 con la guerra de Ucrania, “las petroleras se están beneficiando de las ayudas del Gobierno para mantener sus márgenes empresariales. Por este motivo, resulta imprescindible que el Gobierno ponga en marcha medidas de control del precio de los combustibles y que refuerce las ayudas directas a las personas con menos ingresos”.

“Es hora de defender los intereses de las personas trabajadoras y las familias. Las personas trabajadoras no pueden ser de nuevo las paganas del descontrol de la inflación, que tiene otras causas bien conocidas”, ha añadido. 

En Euskadi, el encarecimiento, respecto al mes anterior, ha sido particularmente notable en productos y suministros básicos. En este contexto, González advierte además que también es preocupante el esfuerzo económico que deben realizar las personas trabajadoras para acceder a una vivienda debido a sus actuales precios. Esto, unido a los aumentos de los tipos de interés, que en marzo han cerrado en 2,565%, es decir, 0,344 puntos más que el mes anterior, supone un encarecimiento inabordable de los gastos mensuales de los hogares.

Por ello, recuerda que, por un lado, «se deben seguir impulsando políticas públicas ambiciosas en materia de vivienda a corto, medio y largo plazo, que reduzcan su precio y, por otro, articular medidas de protección social para mitigar el impacto sobre las familias».

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